22/7
El peor momento hoy: Cuando Jorge gritó a nosotros porque estábamos tardes. Aparentemente, Jorge no se dio cuenta que estábamos tarde porque Lena enseñaba por pocos minutos más que normal. Yo entendí Jorge, pero después de quince minutos de hablar sobre apodos en México, no me sentí por Jorge. ¡Lo siento Prof. Jiménez, pero a menos que vaya a enseñar que es en el horario, no entiendo la importancia de siete minutos.
Además no estoy satisfecho con mi rendimiento en cultura—no he sabido bastante por las pruebas, pero no tengo la motivación, que es extraña porque he tenido mucho motivación por el trabajo en comunicación y casi todo en composición. Es probablemente porque casi nada en cultura es “concreta” y perdió toda la energía que mis magdalenas me dieron en la mañana. Necesito más sueño, pero no he estado cansado hasta las doce. ¡Qué lástima.
El mejor momento hoy: Cuando aprendimos vocabulario nuevo en composición. “Hacer pis,” mear,” y “orinar” son verbos que voy a usar en el futuro mucho. “Voy a usar el baño” es una cosa del pasado. Además, aprendí mucho sobre los formes de verbos “Ud.” y “tú” en clase de escritura. Voy a escribir mi carta por empleo mañana...Es el opuesto del normal en los EE.UU., donde muchos hispanohablantes necesitan escribir cartas por empleos en inglés. No sé cuantas personas “inglés hablantes” trabajar en países de Latinoamérica y España.
El examen parcial fue otro momento bueno, pero estaba cansado. Dudo que sea una nota muy buena, pero dudo que hiciera horrible.
Voy a disfrutar esta fin de semana mucho. Necesito desvelarme; estoy un poco quemado—no con trabajo pero con habla español. ¡Es difícil! En otro mano, es divertido, especialmente a viernes.
Lena dijo
¡Ay qué vergüenza! Pensar que Jorge les echó una bronca por mi culpa. Es verdad que se me fue el santo al cielo y no me di cuenta de la hora y ustedes llegaron tarde a la próxima clase. Espero no volver hacerlo otra vez más nunca jamás.
24 Julio 2005 | 05:14 PM